Seguro de salud familiar: claves para elegirlo y evitar sorpresas
Contratar un Seguro de Salud para toda la familia puede aportar tranquilidad y facilitar el acceso a diferentes servicios médicos, pero antes de elegir conviene mirar mucho más allá del precio.
Copagos, periodos de carencia, cuadro médico, hospitalización, pruebas diagnósticas o límites en determinadas coberturas son algunos de los aspectos que pueden marcar importantes diferencias entre unas pólizas y otras.
Por eso, comparar únicamente cuánto vamos a pagar cada mes puede llevarnos a elegir un seguro que después no responda como esperábamos.
Antes de contratar, merece la pena dedicar unos minutos a analizar qué necesita realmente nuestra familia y qué incluye exactamente cada Seguro de Salud.
Empieza por las necesidades de tu familia
No existe un Seguro de Salud que sea adecuado para todas las familias.
Una pareja joven, una familia con niños pequeños o un hogar en el que alguno de sus integrantes utiliza habitualmente determinadas especialidades médicas pueden tener necesidades muy diferentes.
Por eso, antes de comparar pólizas conviene preguntarnos qué esperamos del seguro.
¿Buscamos principalmente acceder a especialistas? ¿Queremos disponer también de hospitalización? ¿Tenemos hijos que necesitarán atención pediátrica? ¿Acudimos con frecuencia al médico? ¿Nos interesa poder elegir profesionales fuera del cuadro médico?
Responder a estas preguntas permite establecer prioridades y evitar contratar coberturas que quizá no necesitamos o dejar fuera otras que pueden resultar importantes.
No compares únicamente el precio
La prima es uno de los primeros aspectos en los que solemos fijarnos, pero dos Seguros de Salud con un precio parecido pueden ofrecer prestaciones muy diferentes.
Además de conocer cuánto cuesta la póliza, es importante comprobar qué servicios están incluidos, cuáles requieren un pago adicional y qué condiciones se aplican para utilizarlos.
Un seguro inicialmente más económico puede no serlo tanto si tiene copagos elevados y hacemos un uso frecuente de los servicios médicos.
Del mismo modo, una póliza con una prima superior puede incorporar coberturas que nuestra familia no vaya a utilizar.
La clave está en buscar un equilibrio entre precio, coberturas y necesidades reales.
¿Con copago o sin copago?
Esta es una de las decisiones habituales al contratar un Seguro de Salud.
En una póliza con copago, además de pagar la prima correspondiente, el asegurado abona determinadas cantidades cuando utiliza algunos servicios médicos.
Estas modalidades pueden tener una prima periódica inferior, pero debemos conocer cuánto tendremos que pagar por consultas, pruebas u otros servicios incluidos dentro del sistema de copagos.
En los seguros sin copago, la prima suele ser superior, pero los servicios contemplados en la póliza no generan normalmente ese coste adicional cada vez que se utilizan.
No existe una modalidad que sea siempre mejor que otra. La elección dependerá del número de personas aseguradas, del uso previsto del seguro y de las condiciones económicas de cada alternativa.
Revisa el cuadro médico antes de contratar
Tener acceso a numerosos profesionales sanitarios puede resultar atractivo, pero lo verdaderamente importante es comprobar si el cuadro médico responde a nuestras necesidades.
Antes de contratar podemos revisar qué hospitales, clínicas, centros médicos y especialistas están disponibles en nuestra localidad o cerca de nuestro domicilio.
Si algún miembro de la familia ya acude a un determinado especialista o centro sanitario, también conviene comprobar previamente si forma parte del cuadro médico de la aseguradora.
La proximidad de los centros puede adquirir especial importancia cuando existen niños pequeños, personas mayores o necesitamos acudir con cierta frecuencia a consultas y tratamientos.
Presta atención a los periodos de carencia
Una póliza puede incluir una determinada cobertura y, sin embargo, no permitir utilizarla inmediatamente después de contratar el seguro.
Esto ocurre cuando existe un periodo de carencia: un plazo establecido en las condiciones de la póliza que debe transcurrir antes de poder acceder a determinados servicios.
Dependiendo del seguro, pueden existir carencias para algunas intervenciones, hospitalizaciones, pruebas o prestaciones relacionadas con el embarazo y el parto, entre otras.
Por este motivo, no basta con comprobar que una cobertura aparece incluida. También debemos saber desde qué momento podemos utilizarla.
¿Qué ocurre con las enfermedades preexistentes?
Otro aspecto importante son las situaciones médicas existentes antes de contratar el seguro.
Durante el proceso de contratación, la aseguradora puede solicitar información sobre el estado de salud de las personas que van a incorporarse a la póliza.
A partir de esa información y de acuerdo con las condiciones de contratación, pueden establecerse determinadas limitaciones, exclusiones o condiciones específicas.
Es importante facilitar correctamente la información solicitada y conocer cómo se contemplan estas circunstancias antes de formalizar el seguro.
Comprueba qué incluye la hospitalización
No todos los Seguros de Salud ofrecen el mismo nivel de asistencia.
Algunas modalidades se centran principalmente en consultas, especialistas y pruebas diagnósticas, mientras que otras incorporan también hospitalización e intervenciones quirúrgicas.
Si queremos contar con una protección más amplia, este es uno de los puntos que debemos revisar detenidamente.
También conviene comprobar las condiciones aplicables a determinadas pruebas, tratamientos o intervenciones y si requieren autorización previa por parte de la compañía.
Valora los servicios que realmente vas a utilizar
Los Seguros de Salud han incorporado progresivamente nuevos servicios que pueden facilitar la atención y las gestiones cotidianas.
Videoconsultas, telemedicina, atención médica a distancia, solicitud digital de autorizaciones o acceso a determinadas pruebas y servicios desde aplicaciones móviles son algunas de las posibilidades que podemos encontrar.
Para una familia con niños o con poco tiempo disponible, poder realizar determinadas consultas o gestiones sin desplazarse puede resultar especialmente práctico.
Sin embargo, nuevamente debemos valorar estos servicios en función de nuestras necesidades y no únicamente por la cantidad de prestaciones anunciadas.
¿Necesitas libertad para elegir médico?
Otro aspecto que puede influir en nuestra decisión es la posibilidad de acudir a profesionales que no pertenecen al cuadro médico de la compañía.
Los Seguros de Salud con reembolso permiten, de acuerdo con las condiciones contratadas, acudir a determinados profesionales o centros externos y solicitar posteriormente el reembolso de un porcentaje de los gastos.
Estas pólizas pueden ofrecer una mayor libertad de elección, aunque normalmente tienen un coste superior y establecen porcentajes y límites máximos de reembolso.
Si esta flexibilidad es importante para nuestra familia, conviene comparar detenidamente las condiciones ofrecidas por cada alternativa.
Lee también las exclusiones y los límites
Tan importante como conocer lo que incluye un seguro es saber qué queda fuera.
Las pólizas pueden establecer exclusiones, límites económicos, número máximo de sesiones o condiciones específicas para determinados tratamientos y servicios.
Fisioterapia, psicología, podología, determinados tratamientos o algunas pruebas pueden estar sujetos a límites que varían dependiendo de la póliza.
Revisar estas condiciones antes de contratar evita descubrirlas cuando necesitamos utilizar el seguro.
Las necesidades de una familia cambian
El seguro que contratamos hoy puede no responder de la misma manera a nuestras necesidades dentro de unos años.
La llegada de un hijo, un cambio de domicilio, nuevas necesidades médicas o simplemente el paso del tiempo pueden hacer recomendable revisar nuestra protección.
Por eso, además de comparar antes de contratar, es aconsejable revisar periódicamente las coberturas del Seguro de Salud y comprobar que continúan adaptándose a nuestra situación.
Compara antes de elegir tu Seguro de Salud
Elegir un Seguro de Salud familiar no debería consistir únicamente en buscar la prima más económica.
Copagos, carencias, cuadro médico, hospitalización, exclusiones, límites y servicios disponibles pueden marcar importantes diferencias cuando llega el momento de utilizar la póliza.
En Riesgo Cero podemos ayudarte a analizar tus necesidades, comparar diferentes alternativas y encontrar un Seguro de Salud adaptado a tu familia.
Porque conocer bien qué estamos contratando es la mejor forma de evitar sorpresas y disponer de la protección que realmente necesitamos.
¿Estás pensando en contratar o cambiar el Seguro de Salud de tu familia? Contacta con Riesgo Cero y te ayudaremos a comparar coberturas, condiciones y diferentes opciones para encontrar el seguro que mejor se adapte a vuestras necesidades.
